Descubre cómo elaboramos nuestros vinos orgánicos desde la uva hasta la botella, siguiendo procesos respetuosos con el medio ambiente y que garantizan un producto final de la más alta calidad.
El cultivo de las uvas: Respeto por la tierra
Agricultura ecológica certificada
El proceso comienza en nuestras viñas, donde seguimos estrictas prácticas de agricultura ecológica certificada. Esto significa que no utilizamos pesticidas ni fertilizantes sintéticos. En su lugar, aplicamos técnicas naturales para proteger las plantas y mejorar la calidad del suelo. Estas prácticas incluyen el uso de compost orgánico, la rotación de cultivos y la plantación de especies que ayudan a repeler plagas de forma natural.
El manejo de la biodiversidad
Fomentamos la biodiversidad en nuestros viñedos, lo que no solo ayuda a mantener el equilibrio del ecosistema, sino que también mejora la salud de nuestras vides. Plantamos árboles, flores y otros cultivos alrededor de los viñedos para atraer insectos beneficiosos y aves, que mantienen a raya a las plagas de manera natural. Además, esta diversidad de plantas ayuda a enriquecer el suelo y mejorar la calidad de las uvas.
La vendimia: Un proceso manual y cuidadoso
Cosecha a mano
Una de las principales características de nuestro proceso es la vendimia manual. A diferencia de las grandes producciones que emplean maquinaria, en nuestra bodega preferimos la recolección manual. Esto nos permite seleccionar cuidadosamente solo las uvas que han alcanzado su punto óptimo de maduración, asegurando la calidad de cada botella.
El momento adecuado
El momento de la vendimia es crucial en la producción de vino orgánico. Las uvas se cosechan en el punto exacto de madurez para que el sabor sea óptimo y se necesite el menor número de intervenciones durante el proceso de vinificación. Monitoreamos constantemente las condiciones climáticas y la evolución de las uvas para determinar el momento exacto de la cosecha.
La vinificación: De la uva al vino
Fermentación natural
En nuestra bodega, la fermentación de los vinos orgánicos se realiza de manera natural, sin el uso de levaduras comerciales. En su lugar, utilizamos las levaduras autóctonas que se encuentran en las propias uvas. Estas levaduras naturales no solo preservan las características del terroir, sino que también otorgan al vino sabores más complejos y auténticos.
Control estricto de la temperatura
Durante la fermentación, controlamos estrictamente la temperatura para garantizar que las levaduras naturales puedan hacer su trabajo de manera eficiente. Mantener la temperatura en un rango óptimo es fundamental para que el proceso se desarrolle correctamente y los vinos adquieran la profundidad de sabor que los caracteriza.
Crianza: Tiempo y paciencia
Vinos jóvenes y envejecidos
En función del tipo de vino que queramos producir, algunos se embotellan como vinos jóvenes, mientras que otros pasan un tiempo en barricas de roble. Los vinos jóvenes, frescos y afrutados, son ideales para un consumo más inmediato, mientras que los vinos envejecidos adquieren complejidad y cuerpo gracias a la interacción con la madera.
Uso de barricas sostenibles
Para los vinos que requieren envejecimiento, utilizamos barricas de roble certificadas como sostenibles. Este detalle es crucial, ya que no solo buscamos producir un vino excelente, sino hacerlo de manera que sea respetuosa con el medio ambiente. El uso de barricas de origen sostenible asegura que mantenemos nuestro compromiso con la protección de los recursos naturales.
Embotellado: El paso final
Sin aditivos químicos
Una vez que el vino ha completado su proceso de fermentación y, si corresponde, su crianza, llega el momento del embotellado. Una de las principales diferencias entre los vinos orgánicos y los convencionales es la ausencia de aditivos químicos durante este proceso. No utilizamos sulfitos añadidos, lo que significa que el vino conserva todas sus propiedades naturales y es más saludable para los consumidores.
Embotellado en vidrio reciclado
Nos esforzamos por hacer que todos los aspectos de nuestra producción sean lo más sostenibles posible, y esto incluye el embotellado. Utilizamos botellas de vidrio reciclado, reduciendo así nuestro impacto ambiental. Además, empleamos tapones de corcho natural, un recurso renovable y biodegradable que asegura que nuestros vinos mantengan su frescura y calidad.
Certificaciones y controles de calidad
Certificación ecológica
Nuestros vinos están certificados como ecológicos por organismos acreditados que aseguran que todos los procesos, desde el cultivo de las uvas hasta el embotellado, cumplen con los estrictos estándares ecológicos. Esto nos permite ofrecer a nuestros clientes la garantía de que están disfrutando de un producto completamente natural y respetuoso con el medio ambiente.
Controles periódicos
Además de la certificación ecológica, sometemos nuestros vinos a controles de calidad periódicos. Esto asegura que cada botella que llega al consumidor final cumple con los estándares más altos de excelencia. Nos comprometemos a mantener la calidad en cada etapa del proceso, garantizando que nuestros vinos sigan destacándose en sabor y pureza.